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jueves, 24 de abril de 2008

LEWIS CARROLL

La primera entrada para este blog sobre foto y literatura tenía que ser precisamente para el autor de "A través del espejo", que, a parte de tomar prestado el título de su libro, era, además de un gran escritor, un gran fotógrafo, entre otras cosas.
Y es que además el mundo que creó en sus libros, más o menos intentó recrearlo en la realidad, en sus fotos, mayoritariamente de niñas, en las que aparecen con poses teatrales, ropajes de época y, sobre todo con un aire de niña entre inocente y pícara.
Ya en su época, su obsesión por fotografiar sobre todo a niñas ya le llevó a tener problemas por la sospecha de que tuviera tendencias pedófilas.
La sospecha siempre quedará, sobre todo, porque ya él mismo eliminó una serie de fotografías que había hecho de niñas desnudas, y, más tarde, sus propios herederos hicieron desaparecer los diarios donde Lewis Carroll escribía sobre todas las fotografías que había hecho.
Según el propio autor, realmente lo que buscaba con sus fotografías era reflejar una belleza inocente, una belleza perfecta, sin ningún tipo de contaminación, y para él, quien mejor lo reflejaba eran las niñas entre 4 y 15 o 16 años, y entre ellas a quien más fotografió fue a Alexandra Kitchin.
Sin embargo, la más famosa de ellas fue realmente Alice Lidell (la de la foto), que la conoció cuando ella tenía 4 años, y que fue la fuente de inspiración para el personaje de Alicia.
Pero también con Alice tuvo problemas, primero porque quería fotografiarla en bañador, a lo que sus padres se negaron, y segundo, y más extraño, es que algo pasó en el verano de 1883 que hizo que no se volvieran a hablar hasta las navidades siguientes, cuando él le regala el manuscrito de "Alicia en el país de las maravillas".
En sus fotos, en definitiva, las niñas parecen sacadas de uno de esos cuentos victorianos en donde los niños son desgraciados en la infancia pero luego pasa algo fantástico y los salva de todos los males, como en "Jane Eire" de Charlotte Bronte, en el que el mundo que refleja es un mundo de maldad, con profesores crueles en los colegios para niños huérfanos, aunque sus modelos no tuvieran nada de pobres y desde luego no eran huérfanas, pero ese es el mundo que refleja, como en gran parte de la fotografía, literatura o pintura de la época, incluso en la historia de la moda se habla de este periodo como una época en la que la enfermedad, la piel exageradamente blanca, las mujeres mustias, en definitiva, eran las más hermosas, mientras que las que estaban llenas de vida eran vistas como vulgares, precisamente en otra novela de la época "la piedra lunar" de Wilkie Collins, la mujer más deseada por el protagonista es una chica que siempre está enferma y cansada, es un personaje exasperante, mientras que la prima, una mujer con mucha energía, es considerada como la fea, simplemente.